Muchos médicos y fisioterapeutas recomiendan terapias basadas en el agua a sus pacientes por los numerosos puntos positivos de ésta.

Los spas ofrecen muchos beneficios a corto plazo, sobre todo a nivel físico. Entre algunos de estos aspectos beneficiosos encontramos:

  • Mitigan el dolor muscular y de las articulaciones.
  • Previenen el cansancio, así como el insomnio.
  • Aumentan la flexibilidad de los músculos.
  • Ayudan a sanar las contracturas musculares y cervicales.
  • Activan la circulación sanguínea.
  • Estimulan el sistema inmunológico.
  • Aceleran el metabolismo.
  • Evitan la hipertensión.
  • Hidratan la piel y evitan problemas en la dermis.
  • Tienen efectos anti-inflamatorios.
  • Mejoran la respiración y combaten los problemas respiratorios.
  • Favorecen la digestión y el funcionamiento del sistema digestivo.

Todo esto son mejoras que se consiguen a través de la hidroterapia, pero si a ello le sumamos algún tratamiento más específico como un  masaje o un baño termal los beneficios serán todavía mayores, ya que están más focalizados.

Beneficios mentales.

A nivel psicológico los spas también puede resultar de mucha ayuda, pues está científicamente probado que combaten el estrés y fomentan la relajación mental y corporal. Mentalmente estos son algunos de los pros de los spas:

  • Incrementan la energía corporal y mental.
  • Combaten la ansiedad y los nervios.
  • Reducen el estrés.
  • Aumentan la autoestima.
  • Fomentan el equilibrio emocional.
  • Incentivan el buen humor.